Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Melina Torres: dos recomendaciones de lectura bien locales

Quiero recomendar un par de libros que he devorado en diez días. Son dos novelas policiales, escritos por Melina Torres, santafesina de nacimiento, y rosarina por adopción, estudió Comunicación Social en la UNR y acá vive.

Torres no se inventó una Vigata ni recurre a Fjällback, es Rosario el escenario de sus novelas, y eso es lo que las hace tan atractivas para nosotros, los rosarinos, los lugares comunes, ¿quién no ha comido los Menditeguy de Juniors o las medialunas de Nuria o el flan con dulce de leche del Vómito (Comedor Balcarce)?Su protagonista es Silvana Aguirre, Jefa del Departamento de Criminología de la Policía de Rosario, un personaje tan humano que se ha metido en mi vida como si nada, le encanta comer a toda hora, correr en las mañanas tempranas, hablarle a su perro Negro mientras lo pasea, invocar y extrañar a su abuela y a La Turca (amiga fallecida) y es futbolera, fanática de River pero admira y respeta al Maestro Bielsa y se sabe de memoria su decálogo que aplica concienzudamente para motivar a sus compañeros Herrera y La Correntina, entrañables, leales y solidarios como ella, pero lo mejor de todo es que en medio de tramas siniestras y crímenes mafiosos, el humor está presente como otro personaje que provoca carcajadas y risas involuntarias, Aguirre, como Herrera, tienen ocurrencias desopilantes, tanto que tenía que detenerme y releerlas para seguir riendo. Ambos son gays y muy mal hablados, unas cloacas -diría mi madre-, pero quién más, quién menos, así hablamos entre amigos. De todos modos eso no es lo principal ni lo que caracteriza sus novelas, Torres tiene una escritura genial, imágenes y metáforas conmovedoras y una sensibilidad recurrente sobrevolando cada una de la páginas. La primer novela se llama «Pobres corazones» y la segunda «Zona liberada». Que disfruten su lectura tanto como yo. Hasta la vista y me quedo esperando los nuevos casos de Aguirre.

Mariela Carreras