Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Childfree, mujeres que le dicen NO, a la maternidad

El término “Childfree”, significa, libre de hijos, ha existido desde principios del siglo XX en todo el mundo. “El sufijo «free» – libre – se eligió precisamente para captar la sensación de libertad y falta de obligaciones que sienten  quienes han decidido voluntariamente no tener hijos. Por una multicausalidad de aristas en su vida tanto, emocional, física, y económica.

El gran problema por el que atraviesan las personas que deciden conscientemente no tener hijos, es altísima, con mucha presión social  y, en ocasiones, se las acusa de falta sensibilidad hacia un tema tan delicado e íntimo, la normalización de vivir una vida sin hijos,  por suerte  poquito a poco se está extendiendo entre los Millennials  y la Generación Z, que cada vez son más conscientes de que la maternidad/paternidad no tiene por qué ser necesariamente un paso obligatorio en la vida. Ni una obligación.

La decisión de no tener hijos, así como la de tenerlos, es acertada si obedece a una motivación bien fundamentada. Un hijo cambia por completo la vida individual y la relación de pareja. Por lo tanto es una decisión particularísima de cada ser humano y lo mejor es que lo haga reflexivamente y sin presiones de ningún tipo.En la actualidad, el número de mujeres NoMo (no madre) ha aumentado, lo que  demuestra que ya muchas muchas mujeres deciden hacerle frente y  romper el mandato de la maternidad como proyecto único de vida.

No obstante, también hay mujeres que toman esta determinación desde su propia historia y el deseo de no ser madres, porque no les atrae el hecho de dedicar su vida al cuidado y la crianza de un hijo o porque dan prioridad a su desarrollo personal y profesional.

El tema en discusión social  es que cuando se   elige no tener hijos. Nos lleva a la pregunta  ¿Acaso estaban obligadas?

Es que como si la maternidad fuera una obligación en vez de un deseo, a las mujeres que deciden no ser madres les cuesta ser comprendidas y muchas veces sus pares no las toman en serio.

¿Por qué una mujer debería querer tener hijos?

La libertad de elegir y elegirse es una convicción de la psicología humanística y desde ese punto de vista, un derecho. Cierto es que cada elección debe considerarse como absolutamente particular y única. La misma está basada en un complejo entramado subjetivo, que nadie debe cuestionar ni poner en tela de juicio.

Muchas que deciden la no maternidad desean crecer profesionalmente, fructificar en sus logros y conquistas personales, que  es la expresión de la fertilidad en muchas mujeres.

Sería más apropiado para el ser humano hablar del «deseo de maternar» que del instinto materno, ya que el instinto se pierde por el solo hecho de estar dentro de la cultura y esa obligatoriedad societaria. El instinto materno existe, es «una construcción social, sexista y androcéntrica, que ha llegado hasta nuestros días. Seguimos hablando del instinto desde discursos formales y teóricos.La decisión de no tener descendencia es radicalmente distinta a la imposibilidad de tener hijos  ya sea por causas afectivas, biológicas o socioeconómicas.

Las mujeres jóvenes que optan por la no maternidad, muchas veces se enfrentan a la presión social de su entorno. Familia y amigos suelen cuestionar su decisión de no ser madres.

Dentro del consultorio se escuchan relatos tales como:

  • «me dicen que soy egoísta He experimentado situaciones tanto con familiares como con desconocidos… Mucha gente me cuestiona mi decisión de no ser madre. ¿Soy yo más egoísta porque pienso o tengo una decisión formada sobre lo que quiero hacer en mi vida o alguien que tiene hijos porque piensa que le van a cuidar cuando sea mayor?
  • «¿Y cuándo vas a tener un hijo?”: es una de las preguntas más frecuentes, a veces se hace de forma automática pero definitivamente debe evitarse. De hecho, cada persona es libre de decidir si quiere o no tener hijos y no debe ser obligada a explicar y justificar su elección.
  • “Es una oportunidad perdida: nunca te realizarás como persona”: la realización personal se sigue asociando muy a menudo con la maternidad o la paternidad

Desde la perspectiva individual hay una gran diferencia entre el hecho biológico de parir y el hecho de maternar, idea que está asociada a la crianza.

Hay que  separar lo que es parir y no parir de lo que es maternar porque, desde mi punto de vista, se puede maternar de muchas formas. Se puede maternar con los hijos de la  pareja, con sobrinos. La maternidad es un derecho, un deseo, una opción libre y decidida más que nunca.

“Sea como sea, es fundamental echar por tierra la idea de que las mujeres No Madres, tienen algún problema psicológico, sufrieron algún trauma en la infancia o son lesbianas, aspecto que no interfiere con el deseo y la posibilidad de que sean madres. Muchas de ellas manifiestan que tienen otras prioridades en su vida, como desarrollarse en el ámbito personal y profesional, o que sencillamente no se sienten atraídas por el proceso que las convertiría en madres.

Pero en una sociedad que aun va detrás de los mandatos, decir NO SERE MADRE, no se comprende y se pide explicaciones.

Existe el falso mito que  el deseo de ser madre es universal e innato, y, por consiguiente, está presente en todas las mujeres, la sociedad ejerce una presión muy fuerte sobre ellas.

 *** 

MG Prof. Ps Valeria Farhat      

Sexóloga. Psicoinmunoneuroendocrinologa. Especialista en ansiedad. PS Bar iátrica

Mat 5457