Por María Antonia Díaz Palomino Especial para La Revista del Siglo
En el universo de la moda, pocas piezas han logrado atravesar el tiempo y las tendencias con tanta versatilidad como la zapatilla. Nacida como un calzado estrictamente funcional, hoy se posiciona como un elemento clave en la construcción del estilo contemporáneo, adaptándose tanto a entornos deportivos como a propuestas urbanas y sofisticadas.
Técnicamente, la zapatilla se define como un calzado confeccionado en tela u otros materiales ligeros, con una suela fina de goma que le otorga flexibilidad y confort. Su sistema de ajuste mediante ojales y cordones —también llamados cintas o pasadores— es un componente esencial, tanto en lo funcional como en lo estético. Estos se elaboran en diversos materiales, desde poliéster y nailon hasta algodón encerado o fibras innovadoras, rematados en sus extremos por el herrete, pieza que facilita su manipulación y prolonga su durabilidad.
Conocidas también como sneakers, tennis shoes o «championes», su denominación en inglés proviene del verbo to sneak up (acercarse sin ser notado), en referencia al andar silencioso que permite la suela de goma. Este detalle técnico marcó un punto de inflexión en la historia del calzado.
En mi obra Asesoramiento de Prendas para el Diseño de Moda, sostengo que la evolución de la zapatilla no es solo técnica, sino fundamentalmente cultural. Ha dejado de ser exclusiva del deporte para integrarse plenamente al vestuario cotidiano. Hoy, diseñadores y consumidores las incorporan en propuestas de «sport elegante», logrando combinaciones audaces.
Variantes: La zapatilla pancha y la plataforma
Dentro de esta categoría destaca la zapatilla pancha, un modelo sin cordones que se adapta al pie con facilidad. Dependiendo de sus materiales, puede alcanzar niveles de elegancia adecuados incluso para eventos diurnos. Por otro lado, la versión con plataforma —donde la altura es uniforme desde el talón hasta la punta— aporta presencia y estiliza la figura de manera equilibrada.
Para lograr armonía en el conjunto, es fundamental considerar la línea de las prendas:
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Corte: Las zapatillas panchas combinan especialmente bien con pantalones de pernera recta.
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Color: Los tonos oscuros afinan visualmente la silueta, mientras que los claros tienden a ensancharla.
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Contexto: Al igual que las alpargatas, estas opciones ganan terreno en eventos de día, siempre que se logre una correcta combinación con el resto del atuendo.
La zapatilla representa, en definitiva, la fusión entre comodidad y estilo. Es un símbolo de la moda actual: dinámica, inclusiva y en constante transformación. Las nuevas generaciones las adoptan sin prejuicios, demostrando que el verdadero diseño no impone límites, sino que los redefine.






