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Shibari, el arte de la atadura erótica

En uno de mis artículos anteriores hable de la práctica erótica  del bondage, ahora vamos a hablar de este exquisito arte milenario del shibari, que está dentro  de la destreza del BDSM, el cual  es un conjunto de prácticas eróticas

El Bondage, tiene diferencias significativas con el shibari, su función principal es la de inmovilizar parcial o totalmente al individuo, con el objetivo de llegar al sometimiento.  Este no solamente se practica con cuerdas, sino que también pueden utilizarse otros objetos como cadenas o esposas y está enfocado a inmovilizar a la persona que desempeña el rol de sumiso/a, con el objetivo de desarrollar la práctica de dominación. En cambio Shibari es atar y su principal diferencia con el bondage es que se le da prioridad a la estética y a la satisfacción a nivel sensorial por medio de las cuerdas, lo que eleva la eroticidad y  sensualidad del momento. Esta técnica  no tiene como objetivo la sumisión de la pareja, o de la persona que se ata.  Sino incentivar determinadas zonas erógenas creándose vínculos conductores de energía sexual que unen al atador y a la persona que se ata.

En la real academia española atadura es unión o enlace, me gusta mucho esta definición para poder adentrarnos en el mundo de la sensualidad, la fuerza, el placer y lo ardiente de inmovilizarse.Ahora la pregunta que te estarás haciendo es ¿Por qué resulta erótico inmovilizar o restringir el movimiento? Para la persona atada, el efecto es en parte físico: la presión de las cuerdas sobre puntos sensibles y zonas erógenas, el roce que puede ser suave o áspero según el tipo de cuerda. En la atadura sobre una cama, sentirse manejada/o, empujada/o, ofrece efectos psicológicos que son potentísimos la adrenalina de sentirse indefenso y a  merced del atador, en donde la persona atada recibe masajes eróticos, sexo oral o es penetrada, lo cual la lleva a que se concentre exclusivamente en el placer que recibe. Usar ataduras como variante sexual viene acompañado de fantasías de ser dominado, atrapado o sometido por el otro. Además, son una opción las diferentes poses, las nalgadas o los ojos vendados.  Para muchas de las personas que sostienen esta práctica,  atar fuertemente es abrazar.  Las cuerdas se convierten en una extensión de los brazos del atador.

El establecimiento de una comunicación fluida entre atador y atado convierte una sesión de shibari en un  juego estético mostrando  la contorsión erótica de los cuerpos, las posturas tanto abiertas como recogidas, tensas o relajadas. En donde  la expresión de la cara de la persona atada suele ser clave en la excitación que vivencia  el atador ya que deja traslucir una emoción profunda, creando un intercambio comunicacional potente, significativo, vivaz que enciende las pasiones más profundas de la pareja.Es importante tomar esta técnica como lo que es y no atar a la persona de cualquier manera porque un nudo incorrecto, un trozo de cuerda demasiado tenso, puede ser fatal. Pero si se hace siguiendo las pautas correctas, el erotismo y la sensualidad están asegurados.

Nunca debemos perder el norte en prácticas sexuales como esta, donde hay un sumiso y un dominante debido a que  la sexualidad está orientada al placer; es decir, hacia lo que nos gusta y nos satisface. Son  las cuerdas y sus nudos utilizadas en esta técnica,  quienes deben si o si acariciar, abrazar  con erotismo y sensualidad desbordante el cuerpo de mi pareja, en donde el placer por entregarse sin condiciones por parte del atado es de una pasión y confianza absoluta a su atador.

Esta práctica sexual lleva aprendizaje previo, no es lo mismo atarte con unas esposas o inmovilizarte con un collar de cuero que atarte con cuerdas, así que antes de iniciarte en esta habilidad debes si o si aprender y formarte  en sitios específicos con maestros que te indicaran el que y como actuar, atar y anudar para llegar al máximo de seguridad física del atado y placer de ambos.

Significare solo algunos estilos de atadura para ejemplificar

Ushiro: Es el más común busca  inmovilizar la parte superior del torso, es decir los brazos, los cuales se llevan generalmente tras la espalda.

Matanawa: Atadura que se centra en los genitales.

Ebi: También llamada atadura de la gamba y es similar a la posición sentada de loto, pero con la espalda muy curvada sobre las piernas.

Gote Gasshou: La persona es atada con las manos en la espalda y adopta la posición de plegaria.

Es la entrega de mi cuerpo para que extiendas tus abrazos,  por medio de las cuerdas, para darnos el máximo placer de encontrarnos en un goce incendiario…

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