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Un cuadro de €250.000 apareció colgado en una casa de Mar del Plata

La increíble historia de “Retrato de una dama”, una obra saqueada durante el nazismo que permaneció desaparecida durante más de 80 años y reapareció casi por casualidad en Argentina.

A veces, detrás de una obra de arte se esconde una historia tan extraordinaria como la propia pintura. Es el caso de Retrato de una dama, un óleo del siglo XVIII que fue descubierto en una vivienda de Mar del Plata y que hoy está valuado en alrededor de 250.000 euros.

La pintura perteneció a la colección de Jacques Goudstikker, un importante galerista y comerciante de arte judío neerlandés, cuyo patrimonio fue saqueado durante la ocupación nazi de los Países Bajos.

Durante más de ocho décadas se desconoció el paradero de la obra.

Hasta que ocurrió algo impensado.

En 2025, periodistas neerlandeses que investigaban el destino de las piezas desaparecidas reconocieron el cuadro en las fotografías de una casa de Mar del Plata publicada para la venta en internet. Allí estaba, colgado en una pared del living, como parte de la decoración de una vivienda particular.

El hallazgo dio comienzo a una investigación de la Justicia argentina y la obra quedó finalmente bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Un cuadro y también un misterio de autoría

La historia todavía guardaba otra sorpresa.

Durante años, Retrato de una dama había sido atribuido al pintor italiano Giuseppe Ghislandi, conocido como Fra Galgario.

Sin embargo, los peritajes realizados en Argentina por especialistas convocados por la Academia Nacional de Bellas Artes determinaron que la obra corresponde al artista italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti (1698-1767), conocido como Il Pitocchetto, uno de los grandes representantes del naturalismo lombardo del siglo XVIII.

Los especialistas observaron, entre otros elementos, el minucioso tratamiento de la vestimenta y esa mirada directa y poco idealizada sobre el personaje retratado, características vinculadas a la producción de Ceruti.

Curiosamente, la atribución no es completamente nueva: ya en 1927 el historiador del arte Roberto Longhi había relacionado la pintura con Ceruti, aunque posteriormente volvió a circular y a exhibirse como una obra de Ghislandi.

El peritaje argentino también confirmó la autenticidad del cuadro y su vinculación con la colección de Jacques Goudstikker.

¿Cuánto vale?

Los expertos estimaron su valor de mercado en aproximadamente 250.000 euros.

Pero posiblemente su verdadero valor exceda cualquier cifra.

Porque este cuadro no representa solamente el retrato de una mujer del siglo XVIII. También lleva consigo la historia del saqueo cultural producido por el nazismo, el recorrido de miles de obras desaparecidas durante la Segunda Guerra Mundial y la lucha de sus propietarios y descendientes por recuperarlas.

Actualmente, Marei von Saher, heredera de Jacques Goudstikker, reclama la restitución de la pintura, mientras la Justicia argentina debe resolver su destino definitivo.

Incluso se analiza la posibilidad de que, antes de regresar a Europa si se concreta la restitución, la obra pueda ser exhibida temporalmente en el Museo del Holocausto de Buenos Aires.

Una pintura desaparecida durante más de ochenta años.
Una fotografía publicada para vender una casa.
Un cuadro reconocido detrás de una pantalla.

Y una historia que demuestra que, algunas veces, las obras de arte pueden permanecer silenciosas durante décadas… hasta que alguien vuelve a mirarlas.